قُلْ أَغَيْرَ ٱللَّهِ أَبْغِى رَبًّا وَهُوَ رَبُّ كُلِّ شَىْءٍ ۚ وَلَا تَكْسِبُ كُلُّ نَفْسٍ إِلَّا عَلَيْهَا ۚ وَلَا تَزِرُ وَازِرَةٌ وِزْرَ أُخْرَىٰ ۚ ثُمَّ إِلَىٰ رَبِّكُم مَّرْجِعُكُمْ فَيُنَبِّئُكُم بِمَا كُنتُمْ فِيهِ تَخْتَلِفُونَ﴿١٦٤﴾
Di (a los idólatras, ¡oh, Muhammad!): «¿Buscaría a otro señor fuera de Al-lah cuando Él es el Señor de todas las cosas? Quien comete un pecado lo hace en su propio perjuicio y nadie cargará con los pecados de otro. Después, retornaréis a vuestro Señor (el Día de la Resurrección) y Él os informará sobre aquello acerca de lo que discrepabais».
—Al-An'am - 6:164
قُلْ أَغَيْرَ ٱللَّهِ أَبْغِى رَبًّا وَهُوَ رَبُّ كُلِّ شَىْءٍ ۚ وَلَا تَكْسِبُ كُلُّ نَفْسٍ إِلَّا عَلَيْهَا ۚ وَلَا تَزِرُ وَازِرَةٌ وِزْرَ أُخْر...
Di (a los idólatras, ¡oh, Muhammad!): «¿Buscaría a otro señor fuera de Al-lah cuando Él es el Señor de todas las cosa...