48:29Muhammad es el Mensajero de Al-lah, y quienes lo siguen son severos con quienes rechazan la verdad y compasivos entre ellos. Los ves inclinarse y postrarse (adorando a su Señor) en busca del favor y la complacencia de Al-lah. Sus rostros están marcados por la huella de la postración. Así es como la Torá los describe. Y el Evangelio los compara con una planta que echa brotes y va fortaleciéndose y aumentando de grosor hasta que se yergue firme sobre el tallo1para la admiración de los sembradores y para la exasperación de quienes niegan la fe. Y Al-lah ha prometido a quienes de entre ellos creen y actúan con rectitud Su perdón y una enorme recompensa.
49:1¡Oh, creyentes!, no os adelantéis a Al-lah y a Su Mensajero (en vuestra toma de decisiones ni os apresuréis a opinar en su presencia), y temed a Al-lah; ciertamente, Al-lah oye todo (lo que decís) y sabe todo (lo que hacéis).
49:2¡Oh, creyentes!, no levantéis la voz por encima de la del Profeta ni le habléis en un tono demasiado alto, como habláis entre vosotros, pues podríais echar a perder vuestras buenas acciones sin daros cuenta.
49:3En verdad, quienes bajan la voz ante el Mensajero de Al-lah (por respeto a él) son aquellos cuyos corazones han sido purificados y temen a Al-lah. Ellos obtendrán Su perdón y una enorme recompensa.
49:4En verdad, la mayoría de quienes te llaman a gritos (¡oh, Muhammad!) por detrás de los aposentos privados (de tus esposas), no razonan.