وَإِذْ قُلْنَا ٱدْخُلُوا۟ هَـٰذِهِ ٱلْقَرْيَةَ فَكُلُوا۟ مِنْهَا حَيْثُ شِئْتُمْ رَغَدًا وَٱدْخُلُوا۟ ٱلْبَابَ سُجَّدًا وَقُولُوا۟ حِطَّةٌ نَّغْفِرْ لَكُمْ خَطَـٰيَـٰكُمْ ۚ وَسَنَزِيدُ ٱلْمُحْسِنِينَ﴿٥٨﴾
Y (recordad) cuando os dijimos: «Entrad en esta ciudad (Jerusalén) y comed en ella cuanto deseéis, sin límite alguno, pero entrad por su puerta postrándoos humildemente (en agradecimiento por vuestra victoria) y pidiendo Nuestro perdón; y perdonaremos vuestras faltas. Y a quienes obren bien y obedezcan, les concederemos todavía más (favores y una mayor recompensa)».
—Al-Baqarah - 2:58
وَإِذْ قُلْنَا ٱدْخُلُوا۟ هَـٰذِهِ ٱلْقَرْيَةَ فَكُلُوا۟ مِنْهَا حَيْثُ شِئْتُمْ رَغَدًا وَٱدْخُلُوا۟ ٱلْبَابَ سُجَّدًا وَقُولُوا۟ حِطَّةٌ نَّغْفِر...
Y (recordad) cuando os dijimos: «Entrad en esta ciudad (Jerusalén) y comed en ella cuanto deseéis, sin límite alguno,...