2:142Los necios de entre la gente (idólatras, hipócritas y judíos) dirán (acerca de los musulmanes): «¿Qué los ha desviado de la alquibla hacia la cual se volvían1 (para rezar)?». Diles (¡oh, Muhammad!): «A Al-lah pertenecen el Oriente y el Occidente, y guía a quien quiere hacia el camino recto».
2:143Y del mismo modo (que os guiamos hacia el camino recto), hemos hecho de vosotros una comunidad justa para que fuerais testigos de los hombres y para que el mensajero (Muhammad) fuera testigo vuestro. E hicimos de la alquibla hacia la cual os volvíais (Jerusalén) una prueba para que se evidenciara quiénes seguían al Mensajero y quiénes le daban la espalda. Y ello (el cambio de alquibla) fue una prueba difícil, salvo para quienes Al-lah había guiado. Y Al-lah no iba a dejar que se perdieran vuestros rezos1. En verdad, Al-lah es Compasivo y Misericordioso con los hombres.
2:144Ciertamente, hemos visto cómo volvías tu rostro hacia al cielo (¡oh, Muhammad!, suplicando una revelación con la orden de tomar la Kaaba como alquibla); y vamos a hacer que te orientes hacia una alquibla que te satisfaga. Vuelve, pues, tu rostro (para rezar) hacia la Mezquita Sagrada (de La Meca). Y allí donde estéis, volved vuestros rostros hacia dicha dirección. Aquellos a quienes concedimos las Escrituras (los judíos y los cristianos) saben bien que (la orientación hacia la Kaaba para rezar) es la verdad procedente de su Señor. Y Al-lah no deja pasar por alto lo que hacen.
2:145Y aunque les mostrases todo tipo de pruebas a quienes recibieron las Escrituras, no seguirían tu alquibla, del mismo modo que tú no seguirás la de ellos, ni seguirán los unos la alquibla de los otros. Y si siguieses sus deseos después del conocimiento que has recibido (¡oh, Muhammad!), estarías, entonces, entre los injustos.